jueves, 21 de abril de 2011

FUNDAMENTOS DEL MODELO KEYNESIANO

Desde comienzos del siglo XX, el centro y el dinamismo del desarrollo económico capitalista empezaron a trasladarse, cada vez con mayor fuerza, en Europa, y particularmente de Inglaterra, que fue la cuna del capitalismo clásico, hacia Norteamérica. La revolución industrial no cobro en Norteamérica en aspecto de sufrimiento, miseria y degradación que se observa en Inglaterra, presentando, por el contrario, un aspecto de pujanza y mejorías de las condiciones de vida de la mayoría de los trabajadores libres. La dinámica económica revoluciono enteramente las formas tradicionales de vida en un breve periodo y confirió a la sociedad capitalista la abundancia de bienes de consumo durable, el estilo de vida y la fisionomía moderna que algunos han tratado de tipificar bajo el concepto de sociedad de consumo masivo.
Pero en forma casi repentina, el jueves 24 de octubre de 1929, llamado ahora el “jueves negro”, se ofrecían en venta 13millones de acciones de la bolsa de Nueva York, ante una demanda casi nula. Los precios casi cayeron el 50% y la tasa de desempleo aumento 3.2% en 1929 a 25% en 1933. En 1933, el producto nacional bruto de los Estados Unidos se habría reducido ala mitad y los salarios pagados a los obreros agrícolas se redujeron a menos de la mitad. Marx había predicho la crisis del sistema capitalista, pero ninguna recesión había sido tan profunda, tan generalizada, tan larga.
En este texto histórico surge la obra de Keynes titulada Teoría general del empleo, el interés  el dinero. Esta obra constituye no solo una alternativa política al socialismo de Marx, ya que se propone la intervención del estado como regulador de las fluctuaciones de la economía capitalista, sino que se opone también a las formas autoritarias fascistas del militarismo nazi. Keynes critica a la opción marxista el sacrificio que hace de las libertades en beneficio del Estado, y a las políticas fascistas el racismo, la antidemocracia y el expansionismo que encierra.
La escuela neoclásica se inserta después de la obra de Marx y se habría hecho dominante en el pensamiento económico antes de Keynes.
El desempleo se ocasiona, a juicio de los neoclásicos por la negativa de los trabajadores a aceptar salarios reales más bajos. A través de las fuerzas de organización sindicales, impiden que el exceso de oferta de fuerza de trabajo haga descender el salario real. La acción sindical, como una distorsión del mercantilismo del mercado, seria así, pues, la causa del desempleo masivo. Los trabajadores habrían creado su propio desempleo por lo cual este seria voluntario.
 Ante esta lógica de análisis, Keynes comienza su obra con una crítica a la explotación del desempleo en los neoclásicos. En primer lugar, dice Keynes, los sindicatos no tienen poder del control sobre los salarios reales, como pretenden los neoclásicos, sino que su negociación salarial es tan solo sobre los salarios nominales. El salario real esta determinado por el poder de compra, descontando al salario nominal el cambio en el nivel de los precios, pero los sindicatos no controlaban dicho nivel general de precios, por lo cual no pueden nominar en salario real. Por consiguiente, seria correcto decir que los sindicatos impiden la flexibilidad de los salarios nominales a la baja, pero es incorrecto concluir de esto que puede impedir la flexibilidad de los salarios reales ala baja.
La flexibilidad de los salarios reales a la baja, nada tiene que ver con la situación del mercado de trabajo ni con el desempleo en particular.
Por otra parte, en los neoclásicos el salario que se fija en el mercado coincide con la productividad marginal del trabajo, es decir con la contribución de la producción de la ultima unidad de trabajo contratada, pues en la lógica neoclásica los factores son retribuidos según su contribución  a la producción. Además, la productividad marginal del trabajo tiene una relación inversa con el nivel de empleo y de esta forma, a mayor productividad(es decir, a mayor salario) menor será el nivel de empleo y por eso debe rebajarse el salario para subir el nivel de empleo.
Keynes acepto la igualdad entre el salario y la productividad marginal del trabajo, pero rechazo la relación de causalidad entre salarios y empleo: los salarios altos o bajos no necesariamente causan niveles de empleo bajos o altos
La causalidad pude ser contraria y la construcción teórica de Keynes estará dirigida a mostrar  el carácter involuntario del desempleo en el capitalismo.
Ricardo y los neoclásicos aceptaban la ley de Say, que dice que si es posible vender toda la oferta de bienes a precios rentables, también es posible emplear toda la oferta de mano de obra en el mercado laboral. La demanda no establece límite alguno ni a la oferta ni el nivel de empleo: por tanto, siempre es posible tender el pleno empleo en forma automática. En otras palabras, oferta y demanda agregadas son idénticas, de manera que puede alcanzarse el pleno empleo Keynes introduce el concepto de demanda efectiva, como la sumatoria de las demandas individuales  empresariales. El sistema tiende naturalmente a un equilibrio con desempleo, de forma que el desempleo es involuntario.
A continuación Keynes pasa a estudiar los componentes tanto de la oferta como la demanda agregada. Como la oferta agregada es el mismo valor agregado (remuneración al trabajo y a los medios de producción, es decir, sueldos y salarios, ganancias, intereses y renta), la oferta agregada tiene dos destinos: una parte se consume, y lo restante se ahorra. Consumo y ahorro son pues los componentes de la oferta agregada.
Por otro lado, “la demanda agregada total de la economía esta constituida por la demanda que hacen los individuos para satisfacer su consumo directo personal y familiar, es decir, por el consumo, mas la demanda que hacen voluntariamente las empresas o unidades productivas, por productos de la economía tales como instalaciones, maquinaria, instrumentos, materias primas, equipos de trasporte, etc., para ampliar su capacidad productiva, lo cual recibe el nombre de inversión planeada” ( CUEVAS,199:580). Por lo tanto, consumo e inversión planeada son los componentes de la demanda agregada.
Delos componentes de la oferta y la demanda agregadas Keynes deriva el estudio de tres funciones particulares: la función consumo, el ahorro y la inversión. Es la relación con el consumo, Keynes explica que existe una le sicológica del consumo según lo cual los hombres incrementan el consumo cuando se incrementan sus ingresos, pero no de manera proporcional. Es decir, el incremento del consumo es menor que el aumento del ingreso: en otras palabras, la propensión marginal a consumir, o sea la relación entre el valor del incremento del consumo y la valor del aumento del ingreso es menor que la unidad.
Si lo individuos no gastan, (ahorran) es mayor la producción que las empresas quieren vender que la demanda, y hay un exceso de oferta. Esto se constituye en una acumulación de inventarios que no es ni planeada ni deseada por las empresas.
¿Qué hacen las empresas en esta situación? No pueden bajar los precios para vender esos inventarios, porque se afectaran su rentabilidad. Entonces, lo que hacen es dejar los precios fijos y reducir el ritmo de su producción, por lo cual las obliga a reducir el empleo de mano de obra llevando a la recesión. El problema de la acumulación de inventarios indeseados esta entonces en la falta de compradores que paguen precios rentables.
Si sucediera lo contrario, las empresas tendrían que incrementar su ritmo de producción y aumentar el empleo de mano de obra. De aquí se deriva entonces que para aumentar el empleo, se debe distinguir en ahorro. Pero como el ahorro es el residuo que queda del ingreso después de consumir, reducir el ahorro implica aumentar el consumo. Es decir, la solución al desempleo es aumentar el consumo. Keynes opina que es difícil influir en la sicología de los consumidores, por lo cual esta solución al desempleo no seria del todo factible.
Para implicar la inversión, se parte del supuesto de que los empresarios desean maximizar sus ganancias. Según Keynes, la inversión depende de dos factores: la eficiencia marginal del  capital y la tasa de interés. La eficiencia marginal del capital es una medida de la rentabilidad esperada de cualquier inversión  en el momento de efectuarla, es decir, que resulta de contrastar el valor de la inversión con los beneficios esperados de la misma. Es la tasa esperada y no la efectivamente obtenida u observada sobre esa inversión, ya que toda decisión de inversión se toma sin plena certidumbre del futuro, que nadie puede prever con exactitud. De esta manera introduce Keynes las expectativas sobre el futuro como un elemento clave en la determinación de las decisiones sobre la inversión planeada, y por lo tanto de la demanda agregada y del nivel de empleo. La eficiencia marginal del capital se caracteriza porque fluctúa constantemente, a la manera de ciclo económico.
Asi como la eficiencia es inestable, la inversión también lo es. De otra parte, cada vez que aumenta la inversión, se aumenta la oferta de bienes y se saturan los mercados, de forma tal que pueden caer la rentabilidad de la inversión, es decir, la eficiencia marginal de capital.


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