Frente a la aguda hiperinflación creada por el excesivo desorden en el gasto publico, y agudizada por la grave recesión que experimento la economía mundial en los años 70 por el alza del precio del petróleo, se comenzó a poner en tela de juicio la validez de la intervención del Estado y de la utilización del déficit fiscal como elemento anticíclico en la crisis. De igual forma, en los Estados Unidos la productividad se encontró rezagada frente a Japón y Alemania y el gobierno afrontó un grave déficit fiscal. En América Latina, el modelo de industrialización por sustitución de importaciones presentaba una evidente crisis por el rezago en la productividad, las dificultades para competir en el exterior y la pesada carga que para el gobierno implicaba el subsidio a las múltiples empresas publicas, muchas veces ineficientes.
Es dentro de ese contexto que surge la propuesta neoliberal, gestada en la Universidad de Chicago bajo el liderazgo de Milton Friedman. El otorgamiento del premio Nobel a su obra y el evidente éxito al enfrentar la inflación con políticas ortodoxas le permitió ganar un consenso casi universal, pese al elevado costo social de esas políticas.
LA ORGANIZACIÓN DEL MERCADO.
El mercado ha sido la forma mas eficiente a la que el hombre ha llegado para relacionarse con los demás y conseguir los bienes necesarios para su vida, gracias a un proceso evolutivo que empezó con el intercambio y fue tomando forma por si mismo sin que nadie diera las ordenes absolutas para producción de los bienes necesarios para la sociedad. Es por lo anterior que siempre nos hemos cuestionado sobre la forma como funciona y debe funcionar el mercado y en qué ocasiones se hace necesaria la intervención de un regulador.
Según Friedman, no hay ninguna sociedad que funcione completamente con base en el principio jerárquico, tampoco hay ninguna que lo haga de manera exclusiva con base en la cooperación voluntaria, es decir, nadie puede controlar la producción absoluta de un bien sin saber que cantidad será demandada por las personas pero hay una extraña fuerza que lleva a que se produzcan todos los bienes que son necesarios para la sociedad, lo que podríamos denominar la mano invisible de Smith, pero sin embardo en ocasiones se necesita de un regulador que actué cuando el mercado no puede hacerlo.
Por ahora estudiaremos el libre mercado, en el cual desempeña un papel importante el sistema de precios, pues según el precio que un productor fije a su bien, el consumidor que lo necesite sabrá si debe adquirirlo, ya que un intercambio solo es posible si las dos partes salen beneficiadas. De aquí se desprende una idea que es muy importante en la sociedad en que vivimos: no es necesario que dos personas, productor y consumidor, se comuniquen para que cada uno consiga satisfacer sus necesidades, sino que gracias al mercado se pueden encontrar los productos que se requieren sin necesidad de conocer como fue su proceso de producción.
Los sistemas de precios no solo nos brindan la anterior facilidad, sino que por el contrario tienen otras funciones dentro de la organización económica; transmiten información, aportan estímulos para adoptar los métodos de producción menos costosos, determinan quien obtiene las distintas cantidades de producto. La información es transmitida en forma de ondas, ya que la relación de alguna parte del mercado lleva a repercusiones en todas las demás. Según Milton Friedman un aumento en la demanda de un bien reflejado por un aumento de precio lleva a que en la demanda de un bien reflejado por un aumento de precio lleva a que todos los productores de este demanden más insumos para cubrir la nueva demanda, pero a su vez los fabricantes de estos llevarán a demandar mas factores productivos, como por ejemplo mas trabajadores, pero para que estos vayan hacia este sector deben verse estimulados por mejor salario y información necesaria sobre lo que esta pasando en el mercado, gracias a un cambio en el precio.
Por otra parte para que una empresa quiera adoptar mejores procesos de producción que pueden resultar mas costosos debe estar segura de que un aumento en los precios le permita cubrir el aumento de costos, y que por qué no, un mejor posicionamiento en el mercado, buscando siempre el máximo beneficio y acumulación.
Ahora pasemos al papel que debe cumplir el Estado dentro del mercado: existen determinadas labores que no pueden ser satisfechas por el mercado porque no dan los beneficios suficientes para que alguien quiera desarrollarlas y es aquí donde aparece el Estado, para cubrir estos vacios y procurar las condiciones para un buen funcionamiento del mercado, ocupándose de labores como la seguridad, la justicia, elaborar reglas generales para realizar intercambios equitativos y la infraestructura necesaria. Por lo anterior podemos concluir que debe existir una libertad de mercado, que debe estar compensada y ayudada por un Estado subsidiario.
Paradójicamente, al mismo tiempo que los países pobres han sido condicionados para la obtención de nuevos créditos o para la renegociación de los antiguos, a aplicar políticas de apertura comercial, liberación cambiaria, privatización de empresas públicas y flexibilización del mercado laboral, todas ellas de clara inspiración neoliberal, las economías metropolitanas mantienen elevados subsidios a sus productores especialmente agrícolas, establecen cuotas y restricciones sanitarias y ecológicas a nuestras exportaciones, al mismo tiempo que otorgan subsidios a sus productores y exportadores.
Las graves explosiones sociales ocurridas en varios países a causa de la drástica aplicación de dichas políticas, no solo a los efectos sociales de las mismas, sino a su misma racionalidad y vigencia. Su contundente lógica teórica, riñe las mas de las veces con las políticas que aplican en la practica las economías capitalistas mas antiguas y mas avanzadas y ello cuestiona seriamente su vigencia.
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